jueves, 11 de diciembre de 2014

Como funciona tu cerebro y la sociedad

Basta con entrar en un bar y encontraremos a un grupo de amigos comentando sobre una cerveza o un café cómo arreglar el mundo. Todos ellos tienen ideas sobre cómo mejorar el funcionamiento de la política, o dónde invertir los fondos, etc. al margen de que realmente hayan estudiado el tema o no. A nadie se le ocurre decir cómo un ingeniero debe construir un puente, o cómo un matemático debe solucionar un problema. Sin embargo, con la sociedad, todos somos unos expertos. ¿A qué se debe esto?

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Es el amor verdadero?

¿Quién no ha pronunciado alguna vez la palabra amor? ¿Quién no ha creído que haya sentido o vivido el amor? Ésta palabra está en boca de todos los humanos y da igual la edad que se tenga. Nunca hemos dudado de que amáramos a nuestros padres o hijos, pero ¿es igual con la pareja? Muchos de nosotros hemos tenido más de una pareja más o menos estable y cuando comenzamos esa andadura de la relación, pensábamos que sería “para toda la vida” o “hasta que la muerte nos separe”, pero no fue así. Yo me pregunto: ¿pudo ser que confundiéramos un amor romántico con uno verdadero? Yo, que siempre os pregunto, voy más allá y ahora os digo: ¿Cómo sabemos que es el verdadero?; ¿amamos por necesidad? o ¿cuánto dura el amor?. ¿Durará hasta el 2015? Dicen los expertos, en éstos temas, que la crisis más importante en la pareja aparece a los siete años de convivencia, pero no todos están de acuerdo y algunos apuntan a que el amor tiene fecha de caducidad (como los yogures) y que ese amor se va apagando alrededor de los cuatro años. Realmente, ¿el amor es una solución a nuestra vida o más bien una aportación más? A lo largo de mi vida he sentido el amor en tres ocasiones y sólo una de ellas es la que realmente me ha hecho sentir el amor verdadero. La primera vez creí que ese amor era irrepetible y que sería eterno….ayssssssss.. ¡Qué equivocada estaba!. Tenía apenas 18 años. De esa relación lo único bueno que tuvo fueron mis tres “super niñas”. Estuvo plagada de engaños, egoísmos y malas formas físicas y verbales. Una ruptura que me dañó profundamente. Mi segundo amor (con 36 años), me dejó una gran huella y revolucionó mi ser, mi corazón y alma. Se esfumó cuando descubrí que yo era la última en sus necesidades afectivas y familiares. Su egoísmo le ganó a mi amor. Hoy en día estoy convencida que he descubierto lo que es el amor verdadero, sin prisas, pero sin pausas. Es una relación basada en la comunicación (ingrediente principal en una relación), en el conocimiento mutuo, en la libertad (una pareja no es un contrato de esclavitud, sino de apoyo), en no tomar decisiones precipitadas, en buscar el bien para uno mismo y para la otra persona. En ser comprensivos y saber escuchar. En buscar la ilusión cada día sin egoísmos. ¿Cómo podemos distinguir si es un amor verdadero y sólido? Es muy difícil explicar el concepto de la pregunta. Quizás es una mezcla de sentimientos que nos hacen necesitar a otra persona y que ésta nos necesite también... y que no necesariamente es sexo. Para que el amor sea real deben conjugarse el tiempo, la comunicación, la confianza, la aceptación, la química y la estabilidad. El amor es paciente, da tranquilidad y no quiere quedarse sólo en meras sensaciones. Está claro que la atracción sexual debe estar presente para que dos personas disfruten de una vida sexual placentera y que para ello se debe de mantener la llama encendida. Es difícil de conseguir, pero no imposible a poco que no dejemos de intentarlo.